Instituto Misioneras Seculares de Jesús Obrero

Vita et Pax in Christo Jesu
24 febrero, 2018
Instituto Isidoriano
24 febrero, 2018

INSTITUTO MISIONERAS SECULARES DE JESÚS OBRERO

Mª Carmen Ruíz Marcos
C/ Etxatxu, 2
48902 Barakaldo
Telf: 94 437 32 71
carmen.ruiz@planalfa.es
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FUNDADOR

Espíritu humilde, modelo de nobleza y de bondad, celoso y fiel. Fundador, ilusionado y apostólico, D. Simón López Sanz fue un sacerdote de corazón ardiente, enamorado de la santidad. Nada en su vida brilló tanto como el deseo de que todos los hombres conocieran y amaran a Jesús y vivieran en conformidad con su mensaje de salvación.

Sus brillantes estudios, culminados con tres doctorados, le ponían en la plataforma de misiones gloriosas a los ojos humanos. Le abrían las puertas de los triunfos en la tierra y en la sociedad.

Mas prefirió vivir el carisma sacerdotal grabado con el fuego del amor divino en lo más profundo de su mente y de su voluntad. Desde el comienzo de su sacerdocio comprendió con claridad que lo importante es hallarse cerca de Dios y hacer que todos los hombres se entreguen a las exigencias del Reino de Jesús. Por eso se elevó por encima de sus triunfos humanos y de sus brillantes éxitos académicos y se dedicó a la tarea humilde y silenciosa de una Parroquia. Lo hizo con admirable tacto y con mucho amor.

A los veinte años de su sacerdocio, y nombrado responsable de una Parroquia obrera llena de necesidades y de posibilidades, descubrió de cerca el mundo de los trabajadores. Para ellos ordenó en adelante su vida pastoral. Y en el trabajo de cada día pasó otros treinta años seguidos, sin descanso y con ilusión siempre renovada, entregado a cuantos esfuerzos le dictaba su corazón de oro.

Esos treinta años fueron el termómetro de su fortaleza y fidelidad. Sabía sembrar a su alrededor multitud de iniciativas apostólicas. No le asustaban ni las carencias de medios ni los obstáculos de todo tipo que le salían al paso.

– Pero sus preferidos fueron los pobres, los sufrientes y los niños. Desde sus años juveniles conservó predilección por los jóvenes y los obreros.

– También supo lo que eran los nuevos tiempos y el valor decisivo que tenían los seglares en un mundo en donde el trabajo endurece.

– Por eso se esforzó con habilidad para despertar y consolidar la conciencia bautismal entre los seglares. Y para ello fundó con sabiduría el «Instituto Secular de las Misioneras Seculares de Jesús Obrero’; con sensibilidad a los nuevos tiempos y con sentido de servicio a los ambientes vinculados al mundo del trabajo.

Su mensaje permanente se centró en la importancia que tiene la entrega a Dios.

Convencido de que Dios pide el esfuerzo y no el triunfo, a todos quiso contagiar con su inagotable amor divino. Por eso siempre invitaba a sus muchos dirigidos y, sobre todo, a los miembros de su Institución, a la que tanto amó, a que hicieran todo lo que Dios les pedía, pues eso era la santidad para él.

Los muchos trabajos debilitaron su corazón. Hombre sufrido, recio y heroico en el sacrificio, recibió la llamada de Dios cuando se reponía en las costas del Mediterráneo de los últimos ataques cardíacos con que Dios le preparó para su definitiva recompensa. Y aquel corazón sacerdotal, que tanto amó a los hombres, dejó de latir un día según las leyes de la vida terrena para iniciar el latido eterno de la paz divina.

CARISMA

Nuestro carisma se distingue principalmente por una mística centrada en  Cristo y en María, buscando ser misioneras de la Buena Nueva del Reino de Cristo. Nuestro fin es: “La gloria de Dios mediante la santificación personal, en el contexto de las estructuras temporales, cooperando en la Misión Salvadora de Cristo”. La caridad de Cristo nos urge a la evangelización y promoción de los pobres, no sólo consolándoles y ayudándoles, sino trabajando para que ellos mismos lleguen a ser apóstoles en su propio ambiente. Trabajamos a favor del mundo obrero, esforzándonos en la realización de la justicia social y el respeto de la dignidad humana.