Bendición e inauguración del Cenáculo Sacerdotal «Juan Sánchez Hernández, Apóstol del Sacerdocio» por el cardenal Osoro

Di Sí al sueño de Dios56 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones Nativas
8 mayo, 2019
Declaración de Venerable del Siervo de DiosDoroteo Hernández Vera
21 mayo, 2019

En la tarde del 18 de mayo de 2019 el cardenal y arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro, ha realizado la bendición e inauguración del Cenáculo Sacerdotal «Juan Sánchez Hernández» en la casa de la Calle San Juan de Ávila, nº 2, de Madrid.

Tras la oración de bendición del Cenáculo, tuvo lugar la celebración de la eucaristía, presidida por don Carlos Osoro y concelebrada por el Vicario General, don Avelino Revilla, por D. Juan Carlos Vera, de la Vicaría I Norte, a la que pertenece la casa,  D. Juan Carlos Merino, de la Vicaría IV, D. Ángel Camino O.S.A., de la Vicaría VIII, D. José Miguel Martínez, Delegado de España de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, así como sacerdotes amigos del Instituto y especialmente vinculados al Cenáculo Sacerdotal.

Al final de la celebración de la Eucaristía, la Directora General del Instituto, María José Castejón, dirigió unas palabras. Agradeció a las Siervas el haber hecho posible el Cenáculo Sacerdotal y nos invitó a la santidad de vida: orar por la santidad de los sacerdotes llama a nuestra propia santidad, coherencia y ofrenda de la vida. Agradeció la presencia y el apoyo desde el principio del señor cardenal Osoro para este proyecto. Agradeció a todos los sacerdotes presentes su cercanía y amistad con el Instituto y con este proyecto. Vinculó la inauguración de este Cenáculo con los proyectos de este mismo tipo y con el impulso del Movimiento Apostólico Sacerdotal en Chile, México y Argentina, países con realidades eclesiales muy difíciles, en las que las Siervas sufren y trabajan por la Iglesia con gran entrega. Señaló la importancia de cuidar la vocación sacerdotal (y toda vocación), no ya en los ilusionantes momentos del principio, sino sobre todo en las situaciones difíciles, en la enfermedad, la ancianidad, las adversidades, señalando que esos son los tiempos más auténticos e intensos del sacerdocio existencial, la ofrenda de la vida unidos a Jesucristo. Agradeció la presencia de padres de las Siervas, pues ellos son «la tierra buena» que da buenos frutos. Los sacerdotes necesitan esta «tierra buena» para que su vocación pueda nacer y crecer. Por eso hay que trabajar con las familias y con los jóvenes. Adolescentes y jóvenes presentes, procedentes del Movimiento Apostólico Sacerdotal que va surgiendo en el barrio de Vallecas de Madrid, respondieron con una gran ovación, a la que se sumó toda la asamblea.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.